jueves, 2 de junio de 2016

¡‎Todavía hay gente buena!

Perdí mi computadora, apareció a 4 mil kilómetros de mí ¡Y me la devolvieron!

Dicen que las noticias que llegan primero son las malas, también dicen que ya no hay gente buena. Por eso quiero compartirles esto que me pasó.

Hace unas semanas estuve en el aeropuerto de la Ciudad de México, esperando para regresar a Mérida. Traía conmigo una maleta grande, una pequeña, mi computadora Ipad y mi tablero de ajedrez. Mientras esperaba me encontré con un conocido en el pasillo, para saludarlo asenté en una mesa mi Ipad y encima mi tablero de ajedrez. Mientras conversábamos anunciaron la salida de mi avión y al despedirme sólo tomé de la mesa mi tablero de ajedrez; sin darme cuenta, dejé el Ipad sobre la mesa. Lo noté hasta que estaba adentro del avión y dijeron que había que apagar las computadoras ¡Ya era demasiado tarde! Estaba enojado por no darme cuenta y lo di por perdido.

Unos días después recibí un mensaje directo de twitter en @DanielZacariasM: "Hola, creo que tengo algo que es tuyo, un Ipad, ¿Cómo le hacemos para devolvértelo? Yo vivo en Tijuana" ¡No podía creerlo! ¡Me puse muy feliz! Esta persona me platicó que lo encontró en la mesa donde lo olvidé y no vio a alguien cerca. Esperó su avión allí por una hora y nadie se acercó a pedir el Ipad, entonces decidió guardarlo y devolverlo cuando estuviera en su casa, en Tijuana, a 4 mil kilómetros de la mía.

Mi Ipad recuperado.
Él podía elegir ser indiferente, vendérselo a alguien, tirarlo y ocuparse en algo "más productivo", no se... ¡Pero no! Eligió conectarlo para que se cargue y una vez que encendió, descubrir en alguna notificación de la pantalla bloqueada -quién es el dueño- para devolvérmelo. Invirtió tiempo, lo puso en una empresa de mensajería y me lo devolvió.

Definitivamente, el mundo sería un lugar mejor si más personas pensáramos en cómo ayudar a los demás, aunque sea un poquito; si no tomáramos lo que es de otros, si pusiéramos la basura en su lugar, si pensáramos en nuestros vecinos; pero no hasta que otros lo hagan sino hacerlo nosotros por convicción, por educación, porque es lo correcto.

Una vez más le agradezco a la persona que me devolvió mi ipad. Le dije que aquí en Progreso ya tiene varios amigos.

¿Te ha pasado algo similar? ¿Has recibido ayuda de un desconocido mientras menos lo esperabas?

3 comentarios:

  1. Estupendo! Yo creo en la buena voluntad y lo aplico! En hora buena.

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  2. Estupendo! Yo creo en la buena voluntad y lo aplico! En hora buena.

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