lunes, 22 de septiembre de 2014

El Huracán Gilberto en Progreso, 26 años después.

Son las 7 de la noche, hay truenos fuertes como nunca había oído y una lluvia que no termina, me asomo por la ventana de mi casa y veo un río, literalmente un río que arrastra palmas y objetos que no reconozco pasando a través de la corriente que se ha formado en lo que antes era una calle, mi mamá me llama a la mesa a cenar, hay una vela en el centro que apenas ilumina la cocina ya que la luz se ha ido y no sabemos cuándo va a regresar, cuelga el teléfono y habla de evacuar la casa, realmente no comprendo que pasa…

Trayectoria completa del Huracán Gilberto. Obtenida de
 http://www.nhc.noaa.gov/outreach/history/#gilbert
Han pasado 26 años y aún recuerdo como si fuera ayer, los detalles de esa tarde en la que el Huracán Gilberto golpeó a nuestro municipio con gran poder devastador; en ese entonces tenía sólo 4 años y tiempo después comprendí que ese río que pasaba por mi casa era el mar desbordado que se había salido de su espacio natural para arrasar con cientos de viviendas y edificios en nuestro puerto, dejando un ambiente desolador del cual costó años recuperarse. Sucedió en septiembre de 1988 y, gracias a Dios, Progreso no ha vuelto a ser golpeado por un fenómeno meteorológico de tal magnitud. En días pasados celebramos el día nacional de la Protección Civil y hoy en día comprendemos lo importante que es la cultura de la prevención ante desastres naturales.

Hoy los progreseños tenemos la experiencia que nos ha dejado el riesgo, año con año, de recibir el golpe de otro huracán, y de la misma manera nos preparamos en esta época instalando un Comité de Prevención ante Huracanes, vigilando los reportes del Servicio Meteorológico, teniendo un listado de edificios para ser habilitados como refugios y albergues temporales, pero sobre todo listos para, en conjunto con la Armada de México, informar y evacuar a la gente en caso de ser necesario. Las fechas avanzan y el difícil mes de septiembre se aleja, sin más novedad que lluvias y días nublados. 

Los progreseños tenemos que estar agradecidos porque, si bien en años posteriores tuvimos la experiencia de Isidoro, su afectación fue intensa pero menor. En ese agradecimiento debemos tender la mano a nuestros hermanos de la República que hoy lo necesitan en el Estado de Baja California, donde el Huracán Odile, ha dejado destrucción a miles de familias de esa región del país. Por eso desde la semana pasada abrimos un centro de acopio de medicamentos y víveres en los bajos del palacio municipal, para recaudar ayuda que será enviada a la brevedad posible y apoyar en estos momentos difíciles a esas familias. Apoya donando ropa, alimentos no perecederos, agua o medicamentos que en este momento les hacen mucha falta. 

Todos Somos Progreso y también Todos Somos México.